BARCELONA.- Valiente y sin pudor. El
viaje de Arián, opera prima del catalán Eduard Bosch, entra de
lleno en el entramado etarra y refleja una realidad que pocos
directores españoles se han atrevido a analizar.
Pero el cineasta se apresura a matizar que «no es ni ha
querido ser una historia política. Nunca hemos pretendido hacer
una película política, tiene mucho más de ética». La
historia narra la vida de una joven vasca, Arián, que entra en
la banda terrorista desde su activismo en Jarrai. La
protagonista, papel interpretado con fuerza por una Ingrid Rubio
cuyo trabajo es cada vez más maduro, inicia un viaje sin
retorno en el que se ve acorralada hasta el final.
Afirma Bosch que lo que le interesa es «el drama humano, la
subtrama del conflicto de la protagonista», una joven decidida
a entrar en ETA hasta que le ponen una pistola en la mano. «Mucha
gente del País Vasco que defiende a ETA se plantearía muchas
cosas si le dieran un arma y le hicieran actuar», señala el
director, quien vivió cinco años en Euskadi y ha mantenido
contacto con periodistas, policías, ertzainas, políticos y
personas del entorno terrorista para acercarse a la realidad
etarra.
Quejas de ambos lados
Pero la voluntad de El viaje de Arián de mostrar el
conflicto de forma objetiva no ha sido entendido desde muchos
sectores. El productor del filme, Angel Blasco, contó ayer que
«gente de HB se quejó de la visión que ofrecemos, aunque los
del otro lado también». Bosch apuntó que se les ha calificado
de «poco críticos con ETA» a pesar de que, tal y como el
director y su propia película reflejan, «la subtrama demuestra
que estamos claramente en contra de ETA; pero teníamos que
mostrar la realidad, no se trataba de hacer un panfleto». ETA
es «un tabú. Hay muchos miedos», reconoce el cineasta que
espera poder ofrecer una visión «distinta».
La película debía estrenarse el verano pasado pero, señala
Bosch, «no nos pareció oportuno, no queríamos que el estreno
pillara en medio de la tremenda ola de violencia que hubo». A
pesar de las intenciones del equipo, ETA ha seguido matando,
algo que para ellos ha sido «macabro, las ideas que habíamos
imaginado para la historia se iban haciendo realidad». Silvia
Munt, Abel Folk, Carlos Manuel Díaz y Txema Blasco completan el
plantel de un filme que finalmente se estrenará el 4 de mayo en
toda España.